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Sensaciones: Chispeantes de magia y ternura + Uluru +

Sensaciones chispeantes de magia y ternura 🙂

Esencial Natura

El tiempo de los sueños

Uluru (Ayers Rock)

El «Tiempo de los sueños» de los nativos australianos suele recibir el nombre de «Altjeringa». Es el tiempo en que el mundo fue creado, pero no se trata del pasado sino de un presente eterno, al que se puede acceder a través de un ritual.

De este modo, los relatos mitológicos o «sueños», hablan de hazañas de los Antepasados, que fueron quienes hicieron las cosas por primera vez. Las acciones futuras no son sino copias de estas.

Las historias de antepasados contenidas en los sueños, han sido expresadas a través del arte (canciones y pinturas) las cuales conforman un mapa mitológico del territorio australiano: una trama de recuerdos sagrados cuyo centro se encuentra en Uluru (Ayers Rock).

Los antepasados del Tiempo de los Sueños se consideran seres que estaban dormidos en ese mundo primigenio; luego, al despertar, formarían a los seres humanos y a la tierra en la que podrían vivir.

Recopiladas en esta web donde ademas puedes encontrar un universo de información, leyenda y mitología.
http://mitologiaaustraliana.idoneos.com/index.php/298513

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febrero 16, 2013 By : Category : Sensaciones Tags:, , , , , , , ,
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Mistica Sufí -El cuento de las Arenas-

Un río, desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al fin alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado todos los otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaba a éstas.

Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto y sin embargo, no había manera. Entonces una recóndita voz, que venía desde el desierto mismo le susurró:

«El Viento cruza el desierto y así puede hacerlo el río»

El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y ésa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.

«Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo no lograrás cruzarlo. Desaparecerás o te convertirás en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hacia tu destino»

-¿Pero cómo esto podrá suceder?

«Consintiendo en ser absorbido por el viento».

Esta idea no era aceptable para el río. Después de todo él nunca había sido absorbido antes. No quería perder su individualidad. «¿Y, una vez perdida ésta, cómo puede uno saber si podrá recuperarla alguna vez?» «El viento», dijeron las arenas, «cumple esa función. Eleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer. Cayendo como lluvia, el agua nuevamente se vuelve río»

-¿Cómo puedo saber que esto es verdad?

«Así es, y si tú no lo crees, no te volverás más que un pantano y aún eso tomaría muchos, pero muchos años; y un pantano, ciertamente no es la misma cosa que un río.»

-¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?

«Tú no puedes en ningún caso permanecer así», continuó la voz. «Tu parte esencial es transportada y forma un río nuevamente. Eres llamado así, aún hoy, porque no sabes qué parte tuya es la esencial.»

Cuando oyó esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en los pensamientos del río. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o una parte de él ¿cuál sería?, había sido transportado en los brazos del viento. También recordó –¿o le pareció?– que eso era lo que realmente debía hacer, aún cuando no fuera lo más obvio. Y el río elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, que gentil y fácilmente lo llevó hacia arriba y a lo lejos, dejándolo caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una montaña, muchas pero muchas millas más lejos. Y porque había tenido sus dudas, el río pudo recordar y registrar más firmemente en su mente, los detalles de la experiencia. Reflexionó: «Sí, ahora conozco mi verdadera identidad». El río estaba aprendiendo pero las arenas susurraron: «Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día, y porque nosotras las arenas, nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del río hasta la montaña»

Y es por eso que se dice que el camino en el cual el Río de la Vida ha de continuar su travesía está escrito en las Arenas.

 

Awad Afifi el Tunecino

agosto 26, 2012 By : Category : Biblioteca Mitos y Leyendas Tags:, , , , ,
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